ULTIMO MOMENTO

Por una cuestión de calendario, los torneos se disputarán en tres zonas de ocho equipos clasificando los mejores cuatro para la instancia final que se desarrollará con 12 equipos a una rueda todos contra todos.
Los otros cuatro, jugarán el Permanencia con el misma sistema de 12 equipos y 11 fechas.
Todos deberán completar la totalidad de los partidos para conservar la vacante en el 2009.

13 septiembre, 2007

Entrevista exclusiva con Horacio Elizondo

“CUANDO EXPULSÉ A ZIDANE, NO ME PASÓ NADA EXTRAÑO, SÓLO ERA EL DIEZ DE LOS BLANCOS”


Es para quienes formamos parte de este proyecto, el hecho más significativo desde la creación de Amor x la Redonda. No sólo por lo que representa tenerlo a través de una entrevista sino porque también, es muy grato brindar el espacio de cada ejemplar a gente que ama el fútbol de la misma forma que nosotros lo hacemos. Sin importar el ángulo del cual se lo mire, ni la condición que cada cual tenga en este contexto. Puede considerarse el mejor árbitro argentino de todos los tiempos ya que fue el hombre récord en Mundiales. El que más dirigió, el único que pitó una final y el único en la historia del Mundo que abrió y cerró un torneo de esta envergadura con su silbato.
¡Sí, es Horacio Elizondo! Un gran árbitro y mejor persona que se brindó de lleno a compartir sus vivencias en Alemania, sin historias, con simpleza, esa que habla por sí sólo de personas tremendas a nivel humano. Después de mis más profundas felicitaciones y elogios, pasamos a conocer un poco más de él mismo en esta Copa del Mundo.

AxR: ¿Cuál fue el sentimiento interno en el momento que Argentina perdió por penales contra Alemania y se abrió la posibilidad concreta de seguir?
HE: Que Argentina haya perdido no fue un indicador para que a nosotros se nos abriera la puerta de una supuesta final; lo que si es cierto, es que si la Selección seguía, se nos achicaban las posibilidades.
Ante todo, lo más importante es el rendimiento. Si Argentina quedaba eliminada y nosotros hubiésemos tenidos arbitrajes flojos, nos hubiésemos ido en el primer y único corte de árbitros. Nosotros seguimos trabajando como si nada hubiese ocurrido; con la misma seriedad y responsabilidad de siempre, es decir, con profesionalismo. Es la única forma que tenemos de entender el arbitraje.

AxR: ¿Fuiste consciente que había millones de argentinos apoyando a la distancia para que todo saliese de la mejor manera?
HE: El apoyo lo he recibido día a día a lo largo del Torneo a través de llamados telefónico o vía mail, por lo cual uno supone que mucha gente, la cual no conoce, también habrá brindado su apoyo a la distancia porque nosotros éramos representantes del país. Desde ya mi agradecimiento para todos ellos.
AxR: ¿Es un elemento de presión extra saber que tres mil millones de personas están observando ese partido? HE: Ninguno de los tres era consciente de los millones de personas que estaban viendo el partido. Uno entra muy concentrado y ni siquiera presta atención a las 70 mil que había en el estadio. Así que date cuenta que todo lo que rodeaba al partido para mí no tenía ninguna importancia.
AxR: Desde que saliste del hotel el día de la Final hasta que llegaste al vestuario y empezaste a cambiarte… ¿qué cosas se te cruzaron por la cabeza? ¿De quién te acordaste? ¿A quién te hubiera gustado tener al lado en ese momento? En fin… ¿qué sensaciones viviste en ese momento tan particular?
HE: Por la cabeza se cruzaron muchas cosas; pero la más importante fue una película que recorría mi mente constantemente. Esa película llevaba el título: “El camino recorrido” y las escenas se montaban en los últimos 21 años que llevo dirigiendo; episodios, anécdotas, alegrías, frustraciones, entrenamientos, partidos, viajes, nombres, apellidos, maestros, estadios, dirigentes, hinchas… un innumerable cúmulo de cosas que a uno le tocó en este largo camino. Pero lo más importante es que la noche anterior pude dormir tranquilo con mi conciencia, sabiendo que estaba allí sólo por mérito propio. En ese momento de los que más me acordaba era de mi esposa Mili, mis cuatro hijos, mis padres, maestros y amigos. Me hubiese gustado que Don Claudio Busca hubiera estado en las tribunas para decirme simplemente: “es lo mismooooooo...” como lo hacía cuando yo recién empezaba, creo que con él allí me hubiese sentido más seguro, aún.
AxR: Desde hace mucho tiempo se habla de un arbitraje argentino en decadencia. Al margen que tu actuación se contrapuso a esas críticas y revirtió la imagen… ¿cómo considerás que estamos en ese plano hoy por hoy? ¿Hay indicios de cambios positivos? O el tuyo podemos decir que es un caso aislado sabiendo de tu preparación física particular y tu formación en la vieja escuela, nada comparable a los de la actual conducción.
HE: Esa formación antigua fue fundamental, me brindó todo y me abrió la cabeza para mis posteriores aprendizajes. En todos los órdenes de la vida la formación y la educación que uno recibe son fundamentales. A la larga o a la corta uno deberá exponer y fundamentar sus conocimientos. En mi caso me tocó demostrarlo de esta manera, ante los ojos de miles de millones de personas. Es por eso que debo agradecerles a mis formadores por el resto de mi vida y es una pena que algunos de ellos ya no estén con vida para poder agradecérselo personalmente. Con respecto a la actual conducción de la Escuela no tengo permitido opinar públicamente.
AxR Una que no podía faltar… ¿cuándo trotaste para expulsar a Zidane, pensaste en que era el final de su carrera, te dolió haber sido el “autor material” de su retiro o te abstrajiste para poder resolver sin conflicto interno?
HE: Cuando expulsé a Zidane, no me pasó nada extraño, nada particular; simplemente había expulsado al Nro. 10 de los blancos. Después del partido tomé verdadera conciencia de que se trataba de Zidane y que su carrera, con todo lo que ello implicaba, terminaba de esa forma. En ese nivel, los árbitros estamos mentalizados para actuar de esta manera. De concentrarnos en el partido que juegan azules vs. blancos; de que no era una final sino un partido más. De lo contrario me hubiese condicionado a mí mismo antes de empezar.
AxR: Si bien decís que sólo era el “10” de los blancos, ¿cómo fue expulsar al jugador que todo el mundo seguía por algo que no viste y que te fue informado por el cuarto árbitro?
HE: Con todos los árbitros seleccionados para este Mundial nos conocemos desde el año 2003. Sabemos como sienten y viven cada uno de ellos. Además en el caso de Luis (por Medina Cantalejo) es como si fuera mi hermano.
AxR: ¿Tenés algo que reprocharte de la Final o de algún otro partido?
HE: En cuanto a nuestra actuación, no hay reproches porque creemos que en los fallos problemáticos, esos que definen partidos, hubo un gran porcentaje de aciertos. Sin lugar a dudas que en fallos menores, hubo errores.
AxR: ¿Y a la organización?
HE: La organización fue espectacular, admirable desde todo punto de vista y con mucho para aprender de como los alemanes hicieron este Mundial.
AxR: ¿Nos falta mucho, no? Años y años de cambiar la cultura y las costumbres... Pensás que van a aplaudirte cuando vuelvas a dirigir el torneo local o imaginás que cuando pifies una, te putearan varios…
HE: Los aplausos y las puteadas son parte del juego. Sinceramente espero que la gente sea libre y exprese lo que ella sienta. En lo cultural el desarrollo seria inmenso y estaríamos horas hablando. Mejor lo dejamos para otra oportunidad ya que no se puede hablar por encima un tema tan importante.
AxR: Para cerrar la más obvia de todas. ¿Pensás que alcanzaste el techo? ¿Podés volver a motivarte y seguir unos años más?
HE: Por ahora veré de tomarme un pequeño descanso y luego resolveré como seguir. La verdad me gustaría disfrutar un tiempo mas, pero no me quiero apurar a tomar decisiones. (NdR: Elizondo está cerca de los 43 y la edad permitida por FIFA para internacionales es hasta 45).
Así terminó la charla. Quizá breve para muchos pero eterna para quien les escribe por lo que trae implícito y representa en mi carrera como pseudo periodista y árbitro amateur.
La historia de Amor x la Redonda jamás olvidará este regalo de Horacio Elizondo, un tipo derecho, de principios inalterables y simple, tan simple que sorprende.
Desde lo más profundo del corazón de esta Revista, eternas felicitaciones a él y, a través suyo, a sus asistentes. Otero y García también fueron parte de este logro porque estuvieron muy finos en los cinco partidos que les tocó jugar. A ellos, muchas gracias. De la misma manera que agradecemos a Diego Michelini por el contacto y la posibilidad de lograrlo…
¡Felicitaciones Horacio! Los más fervientes deseos de felicidad, prosperidad y éxito. Sea como juez si decide seguir o como docente si se vuelca a esa rama pero por sobre todas las cosas, como persona. Muchísimas gracias de corazón, mis más profundo respeto.

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